Interruptor doble: dos circuitos en un módulo, tres cables en la caja
La escena típica: cocina con luz general y luz de encimera, y una sola caja en la pared junto a la puerta. Ahí es donde el interruptor doble deja de ser un capricho y se convierte en la única solución razonable, porque mete dos accionamientos independientes en el espacio de un único mecanismo sin picar la pared para abrir una segunda caja.
Lo que hay dentro son dos interruptores unipolares completos que comparten carcasa y, casi siempre, un borne de entrada común puenteado de fábrica. Esa palabra —común— es la que hay que tener clara antes de embornar nada: al doble entra una sola fase y salen dos retornos, uno por cada grupo de luces. Tres cables en la caja, no cuatro.
Doble no es conmutador doble, y confundirlos cuesta una tarde
En la estantería del almacén, un interruptor doble y un conmutador doble son piezas casi idénticas. La diferencia está en el número de bornes: el doble tiene tres (entrada común y dos salidas) y el conmutador doble tiene seis, o cinco si comparte común. Si compras el conmutador por error y solo usas una salida de cada grupo, funciona igual que un doble, así que no pasa nada; al revés te quedas a medias. Si tu pasillo se enciende desde dos extremos, lo que necesitas es un conmutador doble de verdad.
Fíjate también en el marcado del reverso, porque en un doble los dos contactos comparten la entrada: los 10 AX o 16 AX declarados se refieren a cada contacto, pero el cable de fase que alimenta el borne común transporta la suma de las dos cargas. Con alumbrado LED nunca es un problema; con dos grupos de halógenos antiguos de 300 W, échale un vistazo a la cuenta.
Bornes de tornillo o conexión rápida: la decisión que más problemas da
Las series actuales se venden con dos sistemas de embornado y no son equivalentes en una instalación española.
Borne de tornillo (de jaula o de brida). El tornillo empuja una placa metálica que aplasta el conductor contra el cuerpo del borne. Admite secciones distintas, admite dos conductores cuando el fabricante lo permite, se puede reapretar dentro de unos años y se puede desmontar sin sufrimiento. Es lo que monta el instalador que va a volver a esa casa.
Conexión rápida (push-in). Metes el cable pelado en el orificio y una lámina elástica lo retiene. Es rapidísimo montando: en una obra con doscientos mecanismos ahorra horas reales.
El problema aparece cuando juntas la conexión rápida con el cable rígido de 1,5 mm² que llevan casi todas las instalaciones de alumbrado españolas. La lámina de retención está calculada para clavarse en el cobre, y con un conductor rígido de esa sección el margen es estrecho: si el cable no entra completamente recto hasta el fondo, la lámina apoya sobre la punta del hilo en lugar de morder su lateral. La conexión aguanta mientras nadie la mueve, pero en cuanto empujas el mecanismo hacia dentro de la caja para atornillarlo —que es exactamente lo que haces al terminar—, el cable rígido hace de palanca, se desplaza uno o dos milímetros y la superficie de contacto se reduce. Menos contacto significa más resistencia, y más resistencia significa calor sobre el mismo punto, un día tras otro.
Sumas a eso otro detalle: en una reforma, ese cable rígido ya ha sido pelado y doblado varias veces por otros mecanismos. El cobre queda con muescas y arañazos que impiden que la lámina agarre bien. Por eso, cuando trabajes sobre instalación existente y no sobre cable nuevo, prioriza tornillo. Si tu mecanismo solo tiene conexión rápida, corta un tramo limpio de cable, pela los milímetros exactos que marca la galga impresa en el propio mecanismo (suelen ser 10-12 mm) y tira del conductor con firmeza antes de dar el montaje por bueno. Si notas que sale, no lo dejes «medio metido»: es el origen de la mitad de los casos en los que un interruptor se calienta.
Interruptores dobles con borne de tornillo. Es lo que quieres si vas a montar sobre cable rígido ya instalado, en una casa que no se cableó ayer.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoDoble en un módulo o dos simples en dos módulos
Hay dos formas de resolver el mismo problema y no dan el mismo resultado.
El interruptor doble de un módulo mete las dos teclas en el ancho de un mecanismo estándar. Ocupa una sola caja, cuesta menos que dos simples y se monta en cualquier pared existente. A cambio, cada tecla mide la mitad: se acciona peor a oscuras y con las manos ocupadas, y en algunas series el reparto visual entre las dos mitades no es del todo simétrico.
Dos interruptores simples en una caja doble con marco de dos elementos dan teclas completas, mucho mejor tacto y la posibilidad de que cada uno lleve piloto o color distinto. Cuestan más, ocupan el doble de pared y obligan a tener —o abrir— una caja de dos elementos. Cuando estás en obra y puedes elegir, esta es la opción que mejor envejece; en una sustitución sobre pared acabada, el doble de un módulo gana por goleada.
Si el problema es que necesitas gobernar tres grupos y no dos, la salida no es apilar dobles: mira cómo se resuelve en el interruptor triple.
Criterios de compra
- Puente de entrada de fábrica
Comprueba si el mecanismo trae el común ya puenteado internamente o si esperan que hagas tú el puente entre dos bornes con un trozo de cable. Lo segundo obliga a meter dos conductores de 1,5 mm² en un borne de entrada, y no todos lo admiten.
- Bornes accesibles con el mecanismo montado
En cajas poco profundas, los bornes orientados hacia atrás son un suplicio. Los que embornan desde abajo o de lado se manejan mucho mejor con el mecanismo a medio meter.
- Tecla partida o teclas independientes
Algunas series usan una única tecla basculante partida; otras, dos piezas separadas. Las separadas se limpian peor pero se distinguen mucho mejor al tacto.
- Espacio libre en la caja
Un doble deja menos hueco detrás que un simple. Si algún día quieres esconder ahí un micromódulo, mide antes: necesitas 15-20 mm libres.
- Coherencia con la serie de la casa
El doble suele ser el mecanismo que más canta cuando mezclas marcas, porque la línea de separación entre teclas cambia mucho de una serie a otra.
Conjuntos de dos elementos con caja, marco y mecanismos, si prefieres dos teclas completas en lugar de un doble estrecho.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoCómo se conecta, en dos frases
Corta el interruptor general del cuadro y verifica ausencia de tensión antes de tocar nada. La fase que llega de la caja de derivación va al borne común; cada retorno hacia su grupo de luces, a uno de los dos bornes de salida. Si el mecanismo no viene puenteado, el puente lo haces tú entre los dos bornes de entrada con un trozo de conductor de la misma sección. El detalle con dibujos está en la guía de instalación de un interruptor doble; y recuerda que modificar la instalación fija en España corresponde a un instalador autorizado.
Preguntas frecuentes
¿Puedo alimentar dos circuitos distintos con un interruptor doble?
No con un doble convencional, porque los dos contactos comparten el borne de entrada: los dos grupos cuelgan de la misma fase y del mismo magnetotérmico. Para gobernar dos circuitos protegidos por separado necesitas dos mecanismos independientes con entradas separadas, y no deben convivir en la misma caja si vienen de circuitos distintos.
¿Por qué al encender una tecla parpadea la otra luz?
Suele ser un problema de retornos cruzados en la caja de derivación o, si las luces son LED y el mecanismo lleva piloto, una fuga de corriente del propio piloto. También aparece cuando alguien ha cableado el neutro por el interruptor. Empieza por comprobar qué cable es realmente la fase.
¿Cabe un interruptor doble en una caja donde había uno simple?
Sí. Las dos piezas ocupan un módulo y la caja universal española es la misma. Lo único que puede fallar es el marco si tu serie usa embellecedores distintos para simple y doble, y el espacio interior si la caja está llena de empalmes.
¿Qué gano cambiando a tres teclas si ya tengo dos?
Nada, salvo que tengas un tercer grupo de luces cableado hasta esa caja. El número de teclas lo decide el cableado existente, no el mecanismo: sin un tercer retorno subiendo al techo, la tercera tecla se queda sin nada que encender. La comparación de series y precios la tienes en la selección de interruptores de pared.