Sonoff TX: el interruptor de cristal que hay que mirar dos veces antes de comprar
Un panel de cristal templado, un círculo luminoso que marca dónde tocar y ningún cable a la vista. La serie TX de Sonoff es la forma más barata de tener un interruptor táctil conectado en la pared, y por eso aparece en la mitad de los proyectos de domótica low cost que se ven en foros españoles. También es el producto que más devoluciones genera por dos motivos que no aparecen en la ficha: la placa no combina con ninguna serie de mecanismos española y la versión sin neutro tiene límites que conviene conocer antes de pagar.
Qué es la serie TX y qué variantes existen
Es una familia de interruptores táctiles inteligentes de pared con WiFi de 2,4 GHz que sustituyen al mecanismo mecánico. En lugar de una tecla que bascula, tienen una superficie capacitiva sobre cristal: la tocas y el relé de dentro conmuta. Se gobiernan desde eWeLink, y la integración con Alexa y con Google es directa.
Dentro de la serie hay dos ramas que no se pueden confundir:
- La versión que exige neutro
Es la mayoritaria y la que da menos problemas. Disponible en una, dos y tres teclas, con relé por canal. Necesita fase y neutro permanentes en la caja del mecanismo.
- La versión sin neutro
Se alimenta robando una corriente mínima a través de la propia lámpara. Es la que permite instalar en pisos antiguos donde a la caja solo bajan dos cables, y también la que arrastra las limitaciones que explicamos más abajo.
Algunas variantes añaden receptor de radiofrecuencia de 433 MHz, lo que permite emparejar mandos y pulsadores inalámbricos y montar una conmutada virtual sin picar pared. Es una función más útil de lo que parece en viviendas donde falta un punto de mando.
La instalación real en una caja española
Corta el IGA del cuadro y verifica con un buscapolos que en la caja no queda tensión antes de desmontar nada. Recuerda además que cualquier modificación de la instalación fija —llevar un neutro nuevo hasta la caja del interruptor, por ejemplo— exige en España un instalador autorizado; cambiar un mecanismo por otro en la misma caja es otra cosa.
La versión europea tiene la separación entre tornillos que usa la caja universal empotrada, así que atornillar la garra no suele ser el problema. Los dos problemas reales son el fondo y la superficie.
El fondo. Detrás del cristal hay una placa con relés, fuente de alimentación y módulo WiFi, y todo eso ocupa. En una caja universal de obra moderna entra; en una caja antigua de las poco profundas, con tres o cuatro cables sobrantes que hay que doblar, la cosa se pone difícil. Mide el hueco libre antes de comprar. La página sobre cajas universales de mecanismos repasa los fondos típicos que te vas a encontrar.
La superficie. El marco de cristal es notablemente más grande que un mecanismo español con su marco embellecedor, y sobresale de la pared más que cualquier serie empotrada. Si lo montas junto a un enchufe de tu serie habitual, la diferencia de tamaño, de acabado y de tono de blanco se ve desde la puerta.
El conexionado es sencillo: L, N y la salida o salidas hacia las lámparas, con serigrafía clara. El emparejamiento se hace con una pulsación larga sobre la tecla táctil hasta que parpadea el LED, y desde la app se le pasan las credenciales de la red de 2,4 GHz. Si tu router emite las dos bandas con el mismo nombre, separa temporalmente el SSID o crea una red de invitados de 2,4 GHz: es la causa número uno de emparejamientos fallidos.
La serie táctil de pared. Fíjate bien en si la variante que eliges necesita neutro y en cuántas teclas trae, porque son referencias distintas.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoLo que hace bien
Precio por punto de luz. Un interruptor táctil conectado de marca conocida por lo que cuesta un mecanismo de gama media vacío. En una habitación donde la estética no manda —un trastero, un garaje, un despacho—, es una compra muy eficiente.
Multitecla real. Las versiones de dos y tres canales gobiernan circuitos independientes desde una sola caja, algo que con micromódulos exigiría dos o tres módulos y espacio que no hay.
Retroiluminación configurable. El anillo luminoso ayuda a encontrar el interruptor a oscuras y en algunas variantes se puede atenuar o apagar, cosa que se agradece en un dormitorio.
Radiofrecuencia en algunas variantes. Poder añadir un mando de 433 MHz o un pulsador inalámbrico y usarlo como segundo punto de mando resuelve pasillos y dormitorios sin abrir rozas. Es la vía que explicamos en la guía de conmutada sin cables.
Voz sin complicaciones. La vinculación con asistentes se hace desde la app en un par de minutos y funciona de forma fiable.
Puntos débiles: estética, neutro y nube
No encaja con las series españolas. Este es el defecto que más pesa en una vivienda habitada. Los mecanismos que hay en las casas españolas —Simon, Niessen, Schneider, Legrand— tienen un tamaño de placa, un radio de esquina y un blanco concretos, y el cristal del TX no coincide con ninguno. Puesto solo en una pared vacía queda bien; puesto al lado de un enchufe de tu serie, canta. Y no hay solución: no existen marcos compatibles que lo integren en tu catálogo, como sí ocurre con los marcos y teclas de las marcas europeas. Si te importa la coherencia visual de la casa, el camino correcto es esconder un micromódulo detrás de tu mecanismo actual y no tocar la pared.
La versión sin neutro tiene límites de carga. Para alimentarse, deja pasar una corriente mínima a través de la lámpara incluso con la luz apagada. Con bombillas LED de poca potencia —esos 3 a 5 W tan habituales en apliques y focos— esa corriente basta para provocar parpadeos, un ligero brillo residual o que el LED se encienda solo unas décimas de segundo cada cierto tiempo. La solución típica es añadir un condensador de bypass en el portalámparas, que muchas veces viene incluido, pero eso implica meterlo en el techo y no siempre hay sitio. Ese comportamiento no es un defecto de fabricación: es la física de cualquier interruptor sin neutro, y conviene ir sobre aviso.
Depende de eWeLink. Los escenarios entre dispositivos, el control desde la calle y la vinculación con asistentes pasan por los servidores del fabricante. Si caen, tus automatizaciones dejan de dispararse, aunque el panel táctil siga encendiendo la luz. La marca ha ido moviendo funciones antes gratuitas a un plan de pago, y no hay garantía sobre lo que estará incluido dentro de unos años.
Reflashear no es la salida fácil que era. La respuesta clásica de la comunidad era instalar firmware alternativo. Con las revisiones actuales hace falta abrir el aparato y usar un conversor serie, y no todas las versiones lo permiten con la misma comodidad. No compres dando por hecho que vas a poder liberarlo.
Táctil significa táctil. No hay confirmación mecánica: ni clic, ni recorrido. A oscuras y con las manos mojadas, la respuesta capacitiva es menos segura que una tecla. Para un baño o una cocina, mucha gente prefiere seguir teniendo un mecanismo de accionar.
Sin medición de consumo. Enciende y apaga. Para saber lo que gasta el circuito hay que ir a un interruptor con medidor de consumo.
Alternativas según lo que te importe
Si el problema es la estética, no cambies el mecanismo: pon un Sonoff Mini R4 o un Shelly 1 detrás del que ya tienes. Ganas lo mismo y la pared no cambia.
Si lo que buscas es un táctil pero con más presencia de diseño, el interruptor Livolo compite en el mismo terreno con un acabado algo más cuidado, aunque con sus propias servidumbres de fijación y de módulos propietarios.
Si el criterio es no depender de nube ajena, la comparación que necesitas es Shelly frente a Sonoff. Y si quieres ver el abanico completo de formatos antes de decidirte, el hub de interruptores inteligentes lo ordena por tipo de instalación.
Táctiles de pared de varias marcas. Comparar acabados y tamaños de placa aquí ahorra sorpresas cuando el paquete llega a casa.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoVeredicto
El Sonoff TX es una compra muy razonable en tres escenarios: estancias donde la estética da igual, viviendas donde vas a cambiar todos los mecanismos por esta serie de golpe y montajes donde necesitas dos o tres circuitos gobernados desde una sola caja con poco presupuesto. En esos casos, cumple y cuesta poco.
Es una mala compra si vas a ponerlo suelto en una casa con mecanismos españoles, si tus lámparas son LED de pocos vatios y compras la versión sin neutro sin haber previsto el condensador, o si te niegas a que un servidor ajeno esté en la ruta de tus automatizaciones. Comprueba esas tres cosas y sabrás si es tu producto.
Preguntas frecuentes
¿Encaja en la caja universal española?
La separación entre tornillos es compatible con la caja universal empotrada, así que se atornilla sin problema. Lo que hay que verificar es el fondo libre, porque la electrónica ocupa, y asumir que la placa de cristal es más grande y sobresale más que un mecanismo español al uso.
¿Puedo usarlo en una instalación conmutada?
No como un conmutador clásico de dos puntos. La solución habitual es dejar un solo TX en la pared y añadir un mando o pulsador inalámbrico de 433 MHz como segundo punto de mando, si tu variante lleva receptor de radiofrecuencia.
¿Por qué parpadea mi LED con la versión sin neutro?
Porque el interruptor necesita dejar pasar una corriente mínima para alimentarse y esa corriente basta para excitar un LED de poca potencia. Se corrige colocando un condensador de bypass en paralelo con la lámpara, normalmente en el portalámparas o en la caja del techo.
¿Funciona sin internet?
El panel táctil enciende y apaga siempre, y el modo local de la app permite seguir controlándolo dentro de casa. Se pierden el acceso desde la calle, la voz y los escenarios que combinan varios dispositivos.