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Mejores relés WiFi: el módulo que domotiza sin cambiar nada de lo que se ve

Un relé WiFi es un cubo de unos 40 × 40 × 20 mm que se esconde detrás del mecanismo o en la caja de derivación del techo, y que convierte un circuito tonto en uno programable sin que cambie nada visible. La casa sigue teniendo sus interruptores de siempre, con su tecla y su marco, y a la vez responde al móvil y al altavoz. Para quien ha invertido en una serie de mecanismos decente, es la única vía de domotizar que no implica tirar esa inversión a la basura.

Elegir bien se reduce a cuatro preguntas: cuánta potencia va a cortar, si tiene neutro donde lo vas a meter, cuánto fondo libre queda en la caja y si quieres que funcione con o sin internet. La explicación de base está en qué es un relé WiFi; aquí vamos directamente a qué comprar.

Las familias, comparadas

FamiliaControl localSalidasMide consumoPrecio orientativo
Shelly 1 / 1 MiniSí, nativo1, contacto libreNo12-20 €
Shelly Plus 1PMSí, nativo118-28 €
Shelly Plus 2PMSí, nativo2 o persiana25-38 €
Sonoff Mini R4Con firmware alternativo1No8-15 €
Relé de carril DINSegún marca1-4Según modelo25-60 €

Los que recomendamos, y por qué

Shelly 1 y Shelly 1 Mini: el que resuelve los casos raros

Para quién es. Para quien necesita conmutar algo que no es una lámpara de 230 V: una caldera con termostato, un motor de puerta de garaje, un timbre, un circuito de baja tensión. Su particularidad es que la salida puede trabajar como contacto libre de potencial, es decir, como un simple interruptor sin tensión propia, exactamente igual que el contacto de un termostato.

Sus virtudes. Control local completo: servidor web propio, API HTTP y MQTT. Funciona dentro de casa aunque el router no tenga salida a internet, y eso en un módulo empotrado en una pared es un argumento de peso, porque desmontarlo dentro de cinco años cuando el fabricante apague sus servidores no es plan. La versión Mini reduce mucho el volumen y entra donde la anterior no cabía. Análisis completo en Shelly 1.

Sus contras. No mide consumo, así que no sabrás cuánto gasta lo que gobierna. La versión que trabaja como contacto libre exige entender el puente de alimentación interno, y si se conecta mal se estropea. Y necesita neutro para alimentarse: en cajas de interruptor antiguas españolas, muchas veces no lo hay. No es para ti si buscas enchufar y olvidarte sin leer un esquema.

Shelly Plus 2PM: dos circuitos o una persiana

Para quién es. Para la caja de derivación desde la que salen dos puntos de luz, para un interruptor doble y, sobre todo, para motorizar una persiana. En modo persiana, los dos relés quedan enclavados por firmware y nunca pueden activarse a la vez, que es exactamente lo que impide freír el motor.

Sus virtudes. Medición de potencia en ambos canales, calibración de recorrido de persiana para posicionar por porcentaje, y entradas configurables para pulsador o para interruptor. Ese ajuste es más importante de lo que parece: determina si el mecanismo de la pared manda un impulso o un estado. El análisis está en Shelly Plus 2PM.

Sus contras. Es voluminoso. En una caja universal española con dos mecanismos ya montados y cables gruesos, entra justo o no entra. Antes de comprar, mide el fondo libre real: necesitas del orden de 20 mm despejados detrás del mecanismo, y en instalaciones antiguas con cajas poco profundas eso no siempre existe. El detalle de dimensiones está en la caja universal de mecanismos. No es para ti si la caja está llena de empalmes.

Micromódulos y relés WiFi para esconder detrás del mecanismo o en la caja de derivación, con control local y medición de consumo según modelo.

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Sonoff Mini R4: el más barato que funciona bien

Para quién es. Para quien va a montar cinco o seis puntos y quiere contener el gasto, y para el aficionado que piensa cambiar el firmware. Es de los módulos más pequeños del mercado, lo que le permite entrar donde otros no caben.

Sus virtudes. Precio y tamaño. Admite modo «detached», en el que el interruptor de la pared deja de cortar la carga directamente y pasa a mandar una orden al módulo: eso permite que el mecanismo físico y la app estén siempre sincronizados, sin el clásico problema de tener el interruptor «al revés». Comparación con su rival en Shelly o Sonoff y análisis en Sonoff Mini R4.

Sus contras. De fábrica depende de la nube del fabricante: si cae, pierdes el control remoto. Liberarlo con firmware alternativo es posible pero no es una operación para cualquiera y anula la garantía. Su potencia admisible es la justa para alumbrado; no lo pongas a gobernar un termo. No es para ti si quieres control local sin trastear.

Relés de carril DIN: cuando el sitio está en el cuadro

Para quién es. Para instalaciones nuevas o cuadros con espacio, y para gobernar circuitos completos en lugar de puntos sueltos: el alumbrado exterior, el termo, el riego, un circuito de tomas. También para quien no quiere meter electrónica dentro de una pared.

Sus virtudes. Accesibles para mantenimiento, bien ventilados, con bornes generosos y con capacidad de corte mayor que la de un micromódulo. Al vivir en el cuadro, tienen neutro garantizado y no dependen del fondo de ninguna caja. Muchos modelos incluyen medición por circuito, que es la forma más útil de saber qué consume qué.

Sus contras. Ocupan módulos del cuadro, que suele ser un recurso escaso; si el tuyo va lleno, cuenta con ampliar. La cobertura WiFi dentro de un cuadro metálico empotrado puede ser mala: si el cuadro tiene puerta metálica, la señal se degrada bastante. Y actuar en el cuadro exige cortar el IGA y verificar ausencia de tensión antes de tocar nada; si hay que modificar la instalación fija, en España el trabajo corresponde a un instalador autorizado.

Relés y actuadores de carril DIN para gobernar circuitos completos desde el cuadro, con medición de consumo y bornes de sección generosa.

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Cómo hemos elegido

Los errores que dan más guerra al montar

El primero es no comprobar si en la caja del interruptor hay neutro. En muchas viviendas españolas anteriores a los noventa, a la caja solo llegan la fase y el retorno hacia la lámpara: dos cables, ningún azul. Sin neutro, el módulo no se alimenta. La salida habitual es montarlo arriba, en la caja de derivación del techo, donde el neutro sí está.

El segundo es meter el módulo en una caja que ya iba justa. Con dos mecanismos, sus puentes y los empalmes, el volumen libre puede ser de apenas unos milímetros. Forzar el conjunto acaba con un cable pinzado entre el módulo y el mecanismo, que es exactamente el escenario que provoca que un interruptor se caliente.

El tercero es olvidar que el WiFi doméstico funciona en 2,4 GHz para estos aparatos. Si tu router publica 2,4 y 5 GHz con el mismo nombre de red, el emparejamiento fallará una y otra vez sin dar ninguna pista útil. Separa las bandas temporalmente o crea una red de invitados de 2,4 GHz para vincular.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto consume un relé WiFi en reposo?

Del orden de 0,3 a 0,8 W según modelo, porque el módulo de radio nunca se apaga. Son unos 3-7 kWh al año por unidad. Con veinte módulos repartidos por la casa, la cifra ronda los 100 kWh anuales, que conviene tener en cuenta si el objetivo declarado era ahorrar.

¿Puedo instalar un relé WiFi yo mismo?

Colocar un módulo detrás de un mecanismo existente, sin modificar el trazado, es una operación asumible si cortas el interruptor general del cuadro y verificas con un buscapolos que no hay tensión antes de tocar nada. En cuanto haya que llevar un neutro nuevo hasta la caja o modificar circuitos, eso ya es alterar la instalación fija y corresponde a un instalador autorizado.

¿Funciona el interruptor de la pared después de instalar el módulo?

Sí, y ese es precisamente el motivo para elegir esta solución. Según la configuración, el mecanismo actúa como entrada del módulo: en modo pulsador manda impulsos, en modo interruptor manda estados y en modo desacoplado solo lanza órdenes sin cortar la carga. La última opción es la que mantiene app y pared siempre sincronizadas.

¿Sirve un relé WiFi para hacer una conmutada?

Sí, y suele ser más barato que picar pared. Un módulo con dos entradas admite pulsadores en dos puntos distintos, o puedes combinarlo con un mando por radio. Lo explicamos en detalle en conmutada sin cables.

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