Detector de movimiento de pared: cuándo gana al de techo y cómo orientarlo
El detector de pared cubre un abanico, no un círculo. Esa frase resume todas sus virtudes y todos sus problemas. Un abanico se puede apuntar hacia donde interesa y dejar fuera lo que molesta —la calle, el seto, el hueco de la escalera—, cosa que un sensor de techo de 360° no permite sin recortar la lente. A cambio, todo lo que quede detrás del aparato o en el ángulo muerto lateral sencillamente no existe para él.
Es el formato más común en fachadas, garajes de vivienda unifamiliar, entradas y rellanos, y también el que más se instala mal. La mayoría de quejas del tipo «no me detecta hasta que estoy encima» tienen una sola causa, y no es el modelo.
Movimiento transversal, no frontal
El infrarrojo pasivo compara la radiación térmica que reciben los distintos sectores en que la lente de Fresnel divide la escena. Dispara cuando una fuente de calor salta de un sector a otro. Si caminas de frente hacia el detector, tu cuerpo permanece dentro del mismo sector durante todo el recorrido y el cambio que percibe es mínimo: puede que llegues a la puerta sin que se encienda. Si cruzas su campo de lado, atraviesas varios sectores por segundo y salta al instante.
De ahí la regla de oro del montaje en pared: coloca el detector de forma que la gente pase por delante, no hacia él. En un porche, en la pared lateral y no sobre la puerta. En un pasillo, en un tabique lateral apuntando de través, no al fondo del corredor. Si no hay más remedio que montarlo frontal, cuenta con perder la mitad del alcance útil y compénsalo bajando el aparato o subiendo la sensibilidad.
Ángulo, alcance y altura
| Ángulo | Alcance típico | Uso | Altura |
|---|---|---|---|
| 110-140° | 8-10 m | Accesos, puertas, zonas acotadas | 2-2,2 m |
| 180° | 10-12 m | Fachadas, muros, patios | 2-2,5 m |
| Mini de mecanismo | 5-8 m | Pasillos y trasteros interiores | 1,1-1,3 m |
Los alcances declarados se miden en condiciones favorables: temperatura ambiente moderada y movimiento transversal a paso normal. En verano, con 32 °C, el contraste térmico entre una persona y el fondo se reduce y el alcance real cae fácilmente un 30-40 %. No es un defecto: es cómo funciona el infrarrojo pasivo.
Sobre la altura, hay dos escuelas según el aparato. Los detectores de superficie tipo caja van a 2-2,5 m, la misma franja que un aplique. Los que sustituyen a un mecanismo se quedan a la altura del interruptor, entre 1,05 y 1,25 m del suelo, que es la que recoge la práctica habitual y la normativa de altura de mecanismos. Esa posición baja tiene una ventaja inesperada: al estar a la altura del tronco, la detección transversal es excelente en un pasillo.
Qué mirar antes de comprar
- Brazo o rótula orientable
La diferencia entre un detector que funciona y otro que no suele ser poder girarlo 30° y bajarlo 15°. Los modelos con la carcasa fija te obligan a que la pared esté justo en el ángulo correcto, y casi nunca lo está.
- Pestañas de enmascaramiento
Unas lengüetas de plástico que tapan sectores concretos de la lente. Es la herramienta más eficaz contra el falso disparo por la calle, el jardín del vecino o un arbusto. Si el modelo no las trae, un trozo de cinta aislante opaca hace el mismo papel.
- Grado IP acorde al sitio
IP20 solo en interior; IP44 en porche cubierto; IP54 o IP65 en fachada expuesta. La entrada de cable siempre orientada hacia abajo, con el prensaestopas apretado.
- Carga LED admisible
La ficha anuncia 1.000-2.000 W de incandescente y suele bajar a 200-400 W en LED, porque los drivers piden un pico de corriente muy alto durante el arranque. Con varios proyectores, que el detector gobierne un contactor.
- Ajustes accesibles
Los tres potenciómetros —LUX, TIME y SENS— deben quedar bajo una tapa fácil de abrir sin desmontar el aparato. Vas a tocarlos más veces de las que crees; el método está en la guía de calibración de LUX, TIME y SENS.
- Función de encendido forzado
Algunos permiten quedarse permanentemente encendidos accionando dos veces el interruptor de la línea. Es útil cuando limpias el garaje y no te mueves lo bastante como para que el sensor te vea.
Detectores de pared orientables de 110° a 180°, con enmascaramiento de sectores y ajustes accesibles.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoDetector de pared o mecanismo con sensor
Son dos productos distintos que resuelven el mismo problema. El detector de superficie se atornilla sobre la pared y se conecta a la línea de la lámpara; puedes ponerlo donde quieras, incluso donde no había nada, aunque tendrás que llevar el cable. El interruptor con sensor de movimiento ocupa la caja universal del interruptor existente, no requiere obra ninguna y añade algo que el otro no tiene: una llave de tres posiciones auto/on/off para forzar o anular la detección a mano.
La elección práctica suele decidirla la caja. Si ya hay un interruptor en el sitio adecuado y la caja tiene 40 mm o más de fondo libre, el mecanismo con sensor es la vía limpia. Si el interruptor está justo detrás de la puerta o en una esquina donde el abanico no cubre nada, mejor un detector de superficie en el punto correcto o, directamente, un sensor de techo de 360°.
Errores de montaje que vemos una y otra vez
Ponerlo mirando de frente al camino de acceso, que es el más común y ya lo hemos explicado. Colocarlo sobre la propia luminaria, de modo que el calor del foco entre en el campo del sensor y provoque reenganches sin fin. Montarlo sobre una superficie que vibra —una valla metálica, un poste esbelto— y confundir el bamboleo con detección. Dejar la sensibilidad al máximo «por si acaso» y luego no entender por qué se enciende solo a las tres de la mañana. Y apretar el detector contra un mazo de cables que no cabe en la caja de conexión, lo que además de descuadrar la carcasa deja el prensaestopas sin sellar.
Sobre la seguridad, lo de siempre y sin atajos: corta el IGA del cuadro antes de tocar la caja de conexión y verifica con un comprobador que no hay tensión. En el circuito de alumbrado exterior es habitual que convivan dos líneas en la misma caja de derivación.
Mecanismos de pared con detector integrado para sustituir el interruptor sin picar: comprueba el fondo de caja y la carga LED que declaran.
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Un detector de pared genérico de 180° con IP44 se mueve entre 12 y 20 €. En la franja de 25-45 € entra el material de marca, con óptica mejor calculada, IP54 o IP65 y rangos de ajuste más amplios. Por encima de 60 € estás en detección profesional: combinación PIR más alta frecuencia, salidas separadas, versiones para bus. Para una vivienda, la franja intermedia es la que mejor sale, porque el sobreprecio se paga en falsos disparos que no tendrás. El resto de formatos está ordenado en el hub de detectores de movimiento.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no me detecta hasta que estoy casi encima?
Casi siempre porque te acercas de frente. El PIR necesita que cruces sus sectores lateralmente. Gira el detector para que la trayectoria habitual pase por delante de él, y no hacia él, y el alcance útil se multiplica.
¿A qué altura se monta un detector de pared?
Los de superficie, entre 2 y 2,5 m. Los que van en caja de mecanismo, a la altura del interruptor, 1,05-1,25 m. Por debajo de 1,8 m un detector de superficie ve demasiado suelo y detecta mascotas; por encima de 3 m pierde sensibilidad.
¿Puedo poner un detector de pared en un pasillo en L?
Uno solo no cubre las dos ramas. Lo habitual es montar dos detectores con las salidas conectadas en paralelo, de forma que cualquiera de los dos encienda la misma luz, o pasar a un sensor de techo colocado en el vértice.
¿Sirve para controlar varios puntos de luz?
Sí, mientras la suma de potencias no supere el límite del relé del detector, y recordando que en LED ese límite baja mucho respecto al de incandescente. Con muchos puntos, la solución correcta es que el detector accione un contactor.