Saltar al contenido

Diferencial de 30 mA: la cifra que separa un susto de un accidente

Treinta miliamperios son 0,03 amperios. Una bombilla LED de 9 W consume seis veces más. Esa corriente ridícula es, sin embargo, el límite que la normativa eléctrica considera aceptable para que un defecto atraviese un cuerpo humano sin consecuencias graves, y por eso está grabada en la carátula de casi todos los diferenciales que protegen una vivienda española.

Qué le hace a una persona la corriente eléctrica

El daño no lo hace la tensión, lo hace la intensidad que circula por el cuerpo y el tiempo que lo hace. Los estudios recogidos en la norma IEC 60479 describen unos umbrales bastante estables: alrededor de 0,5 mA se empieza a percibir un hormigueo; entre 10 y 15 mA se alcanza la corriente de no soltar, el punto en que la contracción muscular impide abrir la mano que agarra el conductor; y a partir de unos 30-50 mA mantenidos aparece el riesgo real de fibrilación ventricular, con el corazón perdiendo el ritmo de bombeo.

La clave es el binomio corriente-tiempo. Los 30 mA no son inocuos: son la frontera por debajo de la cual, si el corte se produce en unas decenas de milisegundos, el corazón normalmente no llega a fibrilar. Un diferencial de 30 mA en buen estado corta en torno a los 30-40 ms para una fuga de 150 mA, muy por debajo del ciclo cardíaco vulnerable.

Con 230 V y una resistencia corporal de entre 1.000 y 2.000 ohmios en manos húmedas, la corriente que atraviesa a alguien que toca una fase puede rondar los 100-200 mA. Muy por encima de los 30 mA de disparo, lo que significa que el aparato actúa en su rango más rápido.

Dónde exige el REBT los 30 mA

La ITC-BT-25 establece protección diferencial de alta sensibilidad —30 mA— para todos los circuitos de una vivienda: iluminación, tomas de uso general, cocina y horno, lavadora-lavavajillas-termo, y los circuitos adicionales de la electrificación elevada. En electrificación básica se admite un único diferencial de 30 mA cubriendo los cinco circuitos; en elevada se reparten en dos o más.

Fuera de la vivienda, los 30 mA son obligatorios en locales húmedos, en tomas de corriente de exterior, en instalaciones de obra, en piscinas y en cualquier punto accesible al público sin vigilancia. La lógica siempre es la misma: donde puede haber una persona en contacto directo o indirecto, alta sensibilidad.

Para la protección contra incendios en cabecera o en instalaciones grandes se usa otra escala; lo cuenta la página del diferencial de 300 mA.

Por qué no se ponen 10 mA en casa

Si 30 mA protege, 10 mA protegería más, ¿no? En teoría sí, en la práctica no funcionaría. Toda instalación tiene una corriente de fuga natural: los filtros antiparasitarios de las fuentes de alimentación derivan a tierra unos pocos miliamperios cada uno por diseño. Un ordenador, un televisor, un router, un microondas, una placa de inducción y media docena de cargadores suman con facilidad 8-12 mA de fuga permanente sin que nada esté averiado.

Un diferencial dispara ya entre el 50 % y el 100 % de su valor nominal, es decir, un 30 mA puede caer legítimamente a partir de 15 mA. Con 10 mA de sensibilidad y esa fuga de fondo, tendrías la casa a oscuras cada tarde. Los 10 mA se reservan para circuitos únicos y críticos: quirófanos, algunos equipos médicos, ciertas aplicaciones en piscinas.

Diferenciales de 30 mA para vivienda, en 25, 40 y 63 A. Revisa la clase (AC o A) según las cargas del circuito que van a alimentar.

Ver precio en AmazonEnlace de afiliado

Qué mirar al comprar uno de 30 mA

Cuántos poner y cómo repartir los circuitos

Un único diferencial de 30 mA para toda la casa es legal en electrificación básica, pero incómodo: un fallo en la lavadora deja sin nevera, sin luz y sin router. Repartir en dos aparatos, cada uno con la mitad de los circuitos, cuesta unos 40-70 € más y cambia mucho la experiencia. Un reparto sensato deja en un diferencial la cocina, el termo y la lavadora (las cargas con más fugas) y en el otro la iluminación, las tomas generales y el frigorífico.

Si un aparato concreto da guerra, la solución elegante es un combinado que le dé protección diferencial propia. Cuesta más por circuito, pero aísla el problema.

Diferenciales de 30 mA clase A, la opción sensata para cocinas de inducción, aire acondicionado inverter y circuitos con drivers LED.

Ver precio en AmazonEnlace de afiliado

El test mensual no es una recomendación decorativa

Pulsa el botón T una vez al mes con la instalación en servicio. Si la palanca no cae, el diferencial está averiado y no te protege: sustitúyelo sin esperar. Si cae, comprueba que vuelve a subir y a mantenerse. Ese gesto de tres segundos es lo único que garantiza que el mecanismo sigue vivo, porque un diferencial que nunca ha disparado puede llevar años pegado por óxido interno sin que nadie lo sepa.

Preguntas frecuentes

¿Un diferencial de 30 mA me protege si toco la fase y el neutro a la vez?

No. En ese caso la corriente entra y vuelve por los conductores que vigila el toroidal, la suma sigue cuadrando y no detecta nada. El diferencial protege frente a derivaciones a tierra, incluido el contacto entre fase y tierra a través del cuerpo, que es el escenario habitual.

¿Es normal que dispare a menos de 30 mA?

Sí. La norma admite el disparo entre el 50 % y el 100 % del valor nominal, así que caer a 18 o 22 mA es comportamiento correcto. Lo que no puede es disparar por encima de 30 mA ni dejar de disparar.

¿Puedo poner un 30 mA en cabecera y otro de 30 mA detrás?

Se puede, pero sin selectividad saltarán los dos a la vez y no ganas nada en diagnóstico. Para escalonar, el de cabecera debe ser selectivo o de mayor sensibilidad.

Sigue por aquí