Poder de corte (kA): qué significa ese número dentro del rectángulo
Mira el frontal de cualquier magnetotérmico de tu cuadro. Debajo del «C16» hay un número dentro de un rectángulo: 4500, 6000, 10000. No son vatios ni euros: son amperios, y expresan la corriente de cortocircuito máxima que ese aparato es capaz de interrumpir sin destruirse. Es el dato menos comprendido del material de cuadro y el único que, cuando está mal elegido, convierte una protección en un trozo de plástico ardiendo.
Esta guía te explica qué es exactamente ese valor, cómo saber cuál necesitas en tu instalación, y por qué el 6 kA se ha impuesto como estándar razonable en vivienda mientras el 4,5 kA sobrevive solo en circunstancias concretas.
Qué necesitas para seguir esta guía
Material y herramientas: una linterna para leer los frontales del cuadro, un comprobador de tensión bipolar, el boletín eléctrico de la vivienda si lo conservas (ahí figura la potencia y las características de la acometida), y papel para anotar lo que hay montado circuito a circuito. No hace falta desmontar nada para hacer el inventario: todo el marcado relevante está a la vista.
Advertencia de seguridad. Si vas a sustituir algún automático, corta antes el interruptor general automático, verifica con el comprobador que no hay tensión en los bornes de entrada y salida —no des por hecho que están muertos porque la palanca esté abajo— y recuerda que la parte anterior al IGA, incluido el ICP, sigue alimentada. En España, modificar la instalación fija corresponde a un instalador autorizado, que es además quien firma el boletín.
Paso 1: distinguir Icn de Icu
Hay dos normas en juego y dos siglas que no significan lo mismo.
Icn es el poder de corte nominal según UNE-EN 60898, la norma del material doméstico y análogo. Es el número que aparece en el rectángulo de los automáticos que compras para el cuadro de casa. El aparato ha superado un ensayo de cortocircuito a esa corriente y sigue siendo operativo después, con ciertos límites.
Icu es el poder de corte último según UNE-EN 60947-2, la norma industrial. Un aparato ensayado a su Icu corta el cortocircuito, pero después puede quedar inservible: la norma solo garantiza que no explote ni propague el fallo. Junto a la Icu suele aparecer la Ics, el poder de corte de servicio, expresado como porcentaje de la Icu (50 %, 75 %, 100 %): esa es la corriente tras la cual el aparato sigue en condiciones de trabajar.
Traducción práctica: en un cuadro de vivienda te vas a mover siempre con Icn. En un cuadro industrial o en cabeceras grandes, mira la Ics además de la Icu, porque un interruptor que hay que tirar después de un fallo es un coste añadido.
Paso 2: estimar la corriente de cortocircuito de tu instalación
Cuando dos conductores activos se tocan, la corriente que circula solo está limitada por la impedancia del camino: transformador, línea de distribución, acometida, derivación individual y el propio cable del circuito. Cuanto más cerca estés del centro de transformación y más gruesa sea la línea, mayor es esa corriente.
El cálculo exacto lo hace el instalador con los datos de la distribuidora, pero los órdenes de magnitud son estos:
| Situación | Icc estimada en el cuadro | Poder de corte recomendado |
|---|---|---|
| Piso urbano, centro de transformación en el mismo edificio | 4-9 kA | 6 kA, valorar 10 kA en cabecera |
| Vivienda urbana con derivación individual larga | 2-5 kA | 6 kA |
| Chalet aislado, línea aérea o subterránea de decenas de metros | 1-3 kA | 6 kA |
| Subcuadro de garaje o taller alejado del general | < 2 kA | 4,5 kA aceptable |
| Local o nave con transformador propio | 10-25 kA | 10 kA o superior, con estudio |
De ahí sale la regla que ha adoptado el sector: 6 kA en el cuadro general de una vivienda. Es el valor que cubre con margen la práctica totalidad de los casos domésticos españoles y el que montan de serie las promociones nuevas. El 4,5 kA se admite en circuitos terminales suficientemente alejados del transformador —un subcuadro de trastero, una caseta al fondo de la parcela— donde la impedancia del cable ya ha limitado la corriente por sí sola. Ahorrar dos euros por automático en la cabecera no compensa.
Paso 3: leer el marcado completo del aparato
Además del rectángulo con la Icn, en el frontal hay dos datos más que casi nadie mira:
- Clase de limitación de energía
Un número pequeño (1, 2 o 3) dentro de un cuadrado, junto al poder de corte. Indica cuánta energía deja pasar el aparato antes de abrir. La clase 3 es la mejor: limita más y protege mejor el cable aguas abajo.
- Tensión nominal
230/400 V en el material modular europeo. En monofásica te sobra, pero conviene comprobarlo si el aparato va a trabajar entre fases.
- Intensidad y curva
El clásico C16 o B10. No tiene relación con el poder de corte: un C16 puede ser de 4,5 o de 10 kA. Si aún no tienes clara la letra, está explicado en la guía de curvas B, C y D del magnetotérmico.
- Referencia y norma
UNE-EN 60898-1 en material doméstico. Si un automático barato no declara norma ni lleva marcado CE legible, no lo montes: el poder de corte impreso no significa nada sin ensayo detrás.
Magnetotérmicos de 6 kA de marcas con ensayo declarado, que es lo mínimo sensato para el cuadro general de una vivienda.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoPaso 4: entender la selectividad
La selectividad consiste en que, ante un fallo, abra únicamente la protección más próxima al defecto y no las de aguas arriba. Si se te cruza un cable en la lámpara del salón y baja el general de toda la casa, no hay selectividad: te has quedado sin nevera y sin luz para diagnosticar.
En cortocircuito la selectividad es difícil de conseguir solo con la intensidad nominal, porque el disparo magnético de todos los aparatos de la cadena es prácticamente instantáneo. Se juega con tres recursos: escalonar bien las intensidades (un general de 40 A sobre circuitos de 10 a 25 A), aprovechar que la impedancia del cable reduce la corriente de fallo según te alejas del cuadro, y usar las tablas de selectividad que publica cada fabricante para sus propias combinaciones. Ese último punto importa: la selectividad está garantizada por parejas concretas de aparatos, no por intuición.
Paso 5: la filiación, o cómo aprovechar el aparato de cabecera
La filiación (también llamada protección de respaldo) es el mecanismo que permite montar aguas abajo un automático con menos poder de corte del que exigiría la corriente de fallo prevista, porque el aparato de cabecera limita la energía que llega hasta él. Un general de 10 kA puede respaldar automáticos de 4,5 kA en el mismo cuadro y hacerlos válidos frente a una Icc de 8 kA.
Con una condición innegociable: solo vale con las combinaciones que el fabricante ha ensayado y publica en su documentación, normalmente dentro de la misma marca y familia. Mezclar un general Schneider con automáticos genéricos y confiar en la filiación no es una estrategia, es una suposición. Si vas a apoyarte en ella, descarga la tabla del fabricante y quédate con ella junto al esquema del cuadro.
Errores frecuentes
Confundir kA con calidad general. Un automático de 10 kA con curva mal elegida seguirá saltando cada vez que arranque el aire acondicionado. El poder de corte solo interviene en el escenario de cortocircuito.
Comprar por precio en la cabecera. La diferencia entre un 4,5 kA y un 6 kA de la misma marca ronda unos pocos euros por polo. En un cuadro completo, hablamos de menos de lo que cuesta una hora de instalador.
Suponer que el diferencial aporta poder de corte. El diferencial puro no interrumpe cortocircuitos: necesita estar protegido por un automático de intensidad igual o inferior. Es una de las razones por las que en el orden del cuadro el general va siempre delante.
Reutilizar automáticos antiguos de 3 kA. Los aparatos de los años ochenta con 3.000 A de poder de corte se quedaron cortos hace décadas para la potencia que mueve hoy una vivienda. Si abres un cuadro y los ves, es motivo suficiente para renovarlo.
Automáticos de 10 kA para cabeceras exigentes, subcuadros industriales o instalaciones muy próximas al centro de transformación.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoCuándo llamar al instalador
Si la instalación es anterior a 2002, si hay un subcuadro alimentado con línea larga cuya sección desconoces, si vas a añadir un cargador de vehículo eléctrico o si sospechas que el centro de transformación está pegado a tu portal, pide un cálculo real de la corriente de cortocircuito. Es una gestión rápida para un instalador con acceso a los datos de la distribuidora y evita decidir a ojo sobre el elemento que separa un incidente de un incendio.
Preguntas frecuentes
¿Puedo poner un automático de más kA de los necesarios?
Sí, sin ningún inconveniente técnico. Un aparato de 10 kA funciona igual en una instalación con 2 kA de corriente de fallo; solo pagas de más. El error es el contrario: quedarse corto.
¿Dónde miro el poder de corte de un diferencial?
Los diferenciales puros declaran su capacidad de cierre y corte condicionada al automático que los protege. Verás una indicación del calibre máximo de automático admisible aguas arriba, y ese es el dato que debes respetar al montarlo. En la página del interruptor diferencial lo tratamos con detalle.
¿Un magnetotérmico que ha cortado un cortocircuito se puede seguir usando?
Un aparato doméstico bien dimensionado admite varios cortes cerca de su límite, pero cada uno erosiona los contactos. Si el disparo fue violento, se oyó un golpe seco y quedó olor a quemado, cámbialo: cuesta bastante menos que la avería que puede provocar después.
¿Los magnetotérmicos económicos de 6 kA cumplen de verdad?
Los de fabricantes con presencia estable en Europa y certificación de organismo reconocido (Chint, por ejemplo) superan los ensayos igual que los de marca clásica. El riesgo está en el material sin trazabilidad de marketplaces, donde el marcado a veces no corresponde a ningún ensayo.