Telerruptor: qué es, cómo funciona y esquema de conexión
En el cuadro de casi cualquier portal español hay un módulo estrecho que hace «clac» cada vez que alguien aprieta el pulsador del rellano. Ese módulo es el telerruptor, también llamado relé de impulsos o relé biestable. Su trabajo consiste en algo muy sencillo y muy útil: recibir un impulso eléctrico de un segundo y cambiar de estado, de encendido a apagado o al revés, y mantenerlo hasta el siguiente impulso.
La ventaja no es hacer «clac». Es que, a partir del momento en que la memoria del circuito vive en el cuadro y no en la pared, añadir un punto de mando cuesta dos hilos y un mecanismo de ocho euros, sin importar si es el segundo o el noveno.
Qué hay dentro y cómo cambia de estado
Un telerruptor electromecánico tiene dos partes claramente separadas. Por un lado, una bobina con dos bornes marcados A1 y A2, que es la entrada de mando. Por otro, uno o dos contactos de potencia con bornes numerados (1-2, 3-4), que son los que abren y cierran el circuito de la lámpara.
Cuando la bobina recibe tensión, un electroimán empuja un trinquete que gira una rueda dentada un paso. Ese paso deja el contacto cerrado y, mecánicamente, bloqueado en esa posición: aunque desaparezca la tensión de la bobina, el contacto se queda donde está. El siguiente impulso hace girar la rueda otro paso y el contacto vuelve a abrir. Es el mismo principio del bolígrafo de pulsador, trasladado a la electricidad.
De ahí se derivan dos consecuencias importantes. La primera es que la bobina solo consume mientras aprietas el pulsador: un telerruptor de 230 V demanda del orden de unos pocos voltiamperios durante ese instante y nada en reposo. La segunda es que, si el pulsador se queda encallado o alguien pone un interruptor donde debería ir un pulsador, la bobina queda permanentemente alimentada, zumba, se calienta y se destruye en cuestión de horas.
El esquema clásico, borne a borne
El montaje habitual en una vivienda o en una escalera de comunidad se organiza en dos circuitos que comparten protección pero no función:
Circuito de mando. Sale la fase del magnetotérmico de alumbrado, entra en el primer pulsador y de ahí va al borne A1 de la bobina. Todos los demás pulsadores se conectan en paralelo sobre ese mismo par de hilos: cada uno recibe la fase por un lado y devuelve al hilo común que llega a A1. El borne A2 va directamente al neutro. Apretar cualquiera de ellos, o dos a la vez, provoca exactamente un cambio de estado.
Circuito de potencia. La fase entra en el borne 1 del contacto y sale por el 2 hacia el punto de luz. El neutro va directo a las lámparas. Este es el circuito que soporta la corriente real de las luminarias; los contactos estándar son de 16 A a 250 V, y hay modelos de 20 y 32 A para cargas mayores.
Ambos hilos de mando se cablean en 1,5 mm² como el resto del alumbrado, aunque circulen unos pocos miliamperios: forman parte de la instalación fija a 230 V y comparten canalización con ella. Si quieres ver cómo encaja el módulo entre el diferencial y los magnetotérmicos, la distribución completa está en la guía del cuadro eléctrico de vivienda.
Telerruptores de carril DIN de 16 A con bobina de 230 V. Fíjate en si necesitas un contacto (1 NA) o dos, y en cuántos módulos ocupa: los hay de 17,5 mm y de 35 mm.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoPor qué gana al conmutado en cuanto hay más de tres puntos
Con conmutadores clásicos, dos puntos de mando exigen tres hilos entre las dos cajas. El tercer punto obliga a intercalar un conmutador de cruce, que necesita cuatro bornes y dos hilos de ida y dos de vuelta. Cada punto adicional repite la operación: más cruces, más hilos entre cajas y un cableado que hay que planificar antes de picar la pared. La secuencia está desarrollada en la guía de la conmutada de tres puntos.
Con telerruptor, el crecimiento es lineal y barato. La línea de mando es un simple bus de dos hilos que recorre el pasillo, y cada pulsador se cuelga de ella allí donde te venga bien. Añadir el sexto punto de mando quince años después es cuestión de derivar en la caja de registro más cercana. Además, todos los mecanismos son iguales —pulsadores— frente al galimatías de saber qué caja lleva conmutador y cuál cruce.
El punto de equilibrio suele estar entre el tercer y el cuarto punto de mando. Con dos, el conmutado sale más barato y no mete ruido en el cuadro. Con cuatro o más, el telerruptor gana en dinero, en hilos y en mantenimiento.
Tipos de telerruptor
- Electromecánico estándar
El de toda la vida. Barato, robusto y con un consumo en reposo nulo. Su pega es el ruido del trinquete, un chasquido perfectamente audible si el cuadro está en el pasillo o pegado a un dormitorio.
- Silencioso o electrónico
Sustituye el electroimán por electrónica de estado sólido o por un mecanismo amortiguado. Conmuta sin ruido apreciable, pero a cambio necesita alimentación permanente y consume del orden de décimas de vatio de forma continua. Cuesta bastante más que el estándar.
- Con mando manual
Muchos modelos llevan una palanca frontal con posiciones de forzado a encendido, apagado o automático. Es una comodidad enorme para el mantenimiento: puedes dejar la escalera encendida mientras trabajas sin correr al pulsador.
- Multitensión y de baja tensión
Además de los 230 V, existen bobinas de 12, 24 y 48 V para circuitos de mando separados, e incluso versiones que aceptan varias tensiones. En vivienda casi nunca hacen falta; en instalaciones industriales, sí.
- Con contacto auxiliar o función minutero
Algunos combinan el biestable con temporización: se comportan como telerruptor con la pulsación corta y como minutero de escalera con la larga, o apagan solos pasado un tiempo de guarda para que nadie deje la luz del garaje toda la noche.
Qué mirar antes de comprarlo
Capacidad real con LED. Aquí está la trampa moderna. Un contacto de 16 A parece de sobra para diez bombillas LED de 9 W, pero los drivers electrónicos generan picos de corriente de arranque muy superiores a su consumo nominal, y ese pico erosiona el contacto. Los fabricantes serios publican cuántas luminarias LED admite cada referencia, y esa cifra es mucho más restrictiva que los amperios del contacto. Si vas a colgar muchos puntos LED, mira ese dato o sobredimensiona.
Anchura en módulos. Un telerruptor de un contacto suele ocupar un módulo de 17,5 mm; los de dos contactos, dos módulos. Cuenta el hueco libre en el carril antes de comprar, porque en cuadros de vivienda ya llenos ese detalle decide la compra.
Número de pulsadores luminosos que tolera. Los pilotos de localización dejan pasar una pequeña corriente permanente a través de la bobina. Sumados, pueden hacer que el telerruptor zumbe o cambie de estado solo. Las hojas técnicas indican el máximo admisible, y algunos fabricantes venden una resistencia de descarga para resolverlo.
Marca. Hager, Schneider Electric, Legrand, ABB y Finder son las referencias del carril DIN en España, con Chint como alternativa económica solvente. En un dispositivo que va a dar cientos de miles de maniobras, la diferencia de diez euros entre un módulo de marca y uno anónimo se amortiza sola.
Pulsadores de empotrar para completar el mando: necesitas uno por cada punto, todos en paralelo sobre la misma línea.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoCuándo el telerruptor ya no es la mejor idea
Si el objetivo es controlar la luz también desde el móvil o por voz, hay una alternativa más elegante: un micromódulo con entrada de pulsador configurado en modo monoestable. Hace lo mismo que el telerruptor —memoriza el estado— y además expone el punto de luz a la domótica. La contrapartida es que necesita neutro donde vaya instalado y depende de una electrónica que envejece antes que un trinquete mecánico.
Tampoco tiene sentido montar telerruptor para un solo punto de mando: ahí un interruptor normal es más barato, más silencioso y más fiable. Y recuerda que cualquier intervención en el cuadro implica trabajar sobre la instalación fija: corta el IGA, verifica ausencia de tensión y, si vas a añadir circuitos, cuenta con un instalador autorizado.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi telerruptor zumba de forma continua?
Porque su bobina está recibiendo tensión permanente. Las causas habituales son un pulsador encallado, un pulsador sustituido por error por un interruptor, o la suma de corrientes de fuga de varios pulsadores luminosos. Desconecta la línea de mando y ve descartando pulsador por pulsador.
¿Cuánto consume un telerruptor?
El electromecánico no consume nada en reposo: solo demanda unos voltiamperios durante el instante de la pulsación. El electrónico silencioso sí mantiene su electrónica alimentada y gasta del orden de décimas de vatio de forma continua, unos pocos kWh al año.
¿Se queda encendida la luz si hay un corte de corriente?
El contacto es mecánico y conserva su posición, así que al volver la luz la lámpara estará como estaba. Algunos modelos electrónicos arrancan siempre en apagado; si eso te importa, compruébalo en la hoja técnica antes de comprar.
¿Puedo conectar dos telerruptores al mismo grupo de pulsadores?
Sí, basta con llevar la línea de mando a las bobinas de ambos en paralelo. Los dos conmutarán a la vez, algo útil para dividir un pasillo largo en dos circuitos de luminarias sin duplicar mecanismos.